La labor del docente exige un minucioso conocimiento sistemático de los procedimientos y métodos necesarios para que dicha programación alcance plena eficacia y cumpla su objetivo fundamental que es la enseñanza. La exigencia de una formación eficaz y profesionalizante de los futuros alumnos incluye criterios de programación de los contenidos que atienden, además, a garantizar la formación como personas conscientes, de modo que la enseñanza en la ciencia, en la técnica y un uso adecuado de las tecnologías garantiza la permanencia y la flexible adecuación de estos estudios a las necesidades y demandas sociales y empresariales.